viernes, 19 de septiembre de 2025

Ingeniera de lo adverso

 INGENIERA DE LO ADVERSO

(Poema)

En este poema, Lucas Gress convierte lo íntimo en un circuito donde lo humano y lo maquínico se entrelazan para hablar de amor, pérdida y resistencia.


martes, 16 de septiembre de 2025

Hoy que te vas

 HOY QUE TE VAS

(Lucas Gress, 2025)

En este poema, Lucas Grees nos compone una elegía íntima: duele la pérdida, pero sin odio ni rencor. En lugar de dramatizar, opta por la contemplación, y eso le da una profundidad reflexiva. La sal, la arena y el mar construyen una metáfora clara del tiempo y de lo que se disuelve, pero también de lo que permanece como cicatriz o recuerdo.


HOY QUE TE VAS

Hoy...
que te vas
que te vas con todas tus letras
dibujadas. Yo no
yo no puedo mas que mirar
mirar que te vas
y no volteas.

El abrasivo mar, impulsos
de mi tempestad. No,
no pude derrotar
y las olas arrasan
con nuestros nombres
juntos
dibujados allí
ya no esperan. Son sal
de sal son las memorias
que hoy se esparcen
disueltas en el agua
con las olas que arrasan con fuerza.

Porque es mejor, 
mejor al huracán
que te vayas, no hay rencor
que te recordaré
en la playa, en cada grano
de tu contorno en la arena.

Migrar,
que no es huir
porque es mejor
porque nuestro tiempo
no fue
ya no lo es
así ve, dulce amor,
opuesto a mi
tus pasos en contrario
dibujados sobre la arena.



viernes, 12 de septiembre de 2025

La estantería

 LA ESTANTERÍA

(Lucas Gress, 2025)

En este poema, Lucas Gress crea un inventario íntimo donde los libros, las memorias y hasta las voces se convierten en metáforas del paso del tiempo.



LA ESTANTERÍA

Se me acumulan los libros
en la estantería
cual alquitrán
de mis pulmones:
humo espeso. El tiempo
¡cómo se escurre el tiempo
en el reloj
tan deprisa!
Guardado
apresuradamente en
los cajones. Carbonizado
como el cenicero.

Vienen los segundos,
minutos
horas y semanas
acumuladas. Las memorias
se guardan aparte
en un rincón oculto
de la estantería. Otros
como fotografías
álbumes para el recuerdo
de lo que no es.
Los primeros, 
de lo que pudo haber sido.

Y luego, el cancionero
de voces
que van perdiendo tono
con los segundos,
minutos y horas
hasta perderse para
imaginarse
cómo es que se oían.

De todo lo acumulado
nada se esconde
como el humo
encendido bajo el
letrero
"aquí no se fume".





martes, 9 de septiembre de 2025

Que me ames como te amo (Poema III)

 QUE ME AMES COMO TE AMO

(Poema III)

En este poema, el yo lírico se debate entre la vigilia y el sueño, entre el deseo de permanencia y la certeza de la ausencia. Es un canto delicado y desgarrado a la vez, que hace del recuerdo y la caricia frustrada un territorio poético para resistir al olvido.




QUE ME AMES COMO TE AMO


Quiero despertar

Soñando

En el oleaje de tu pelo

 

que sobre la almohada

donde juntos soñamos

te cepillas el pelo

 

Que tu sonrisa delicada

y tu suave aroma a tulipán

Me consuman los miedos

Que me acechan de noche

Y el rayo de luz que es tu voz

Clame diciendo

Te amo

 

que me ames como te amo

Que no seamos uno y otro

Sino juntos

Enlazados en el tiempo

 

Quisiera ver

En tus ojos de estrellas inquietas

Y mirar en el mar estrellado

La vigilia de mi amor

Tu deseo

 

Que no te hayas marchado

Que me ames como te amo

Que permanezcas conmigo

Hasta mi último aliento

 

Quiero soñar despierto

Que mis caricias

No acarician el vacío

que me ames como te amo

y no exista el silencio.

viernes, 29 de agosto de 2025

Ya no (Poema II)

YA NO (Poema II) Lucas Gress

El poema plantea un viaje de la inocencia a la pérdida total: un yo que constata que el tiempo, el amor y hasta el universo mismo han perdido su vitalidad. No es solo un poema de duelo amoroso, sino de duelo existencial: la vida ya no ofrece símbolos cargados de futuro (rosas, amores proféticos, ecos) sino restos marchitos.


YA NO

Ya no soy un niño de pies descalzos

que mira al vacío buscando un eco.

ya las paredes de grises matices

y las voces mudas

y los crueles silencios

 

aquí ya no hay llantos

sino penas

no hay fantasmas que inspiren miedo

sino soledades profundas

el abismo, la miseria, y el silencio

 

Ya no hay amores proféticos

sino pérdidas.

la cálida rosa que se ha marchado

de la tierra baldía de tus brazos

 de tus tributos que jamás llegaron a tiempo.

y en la ausencia del ser amado

ya la luna no lleva nombre

ni estrellas el firmamento.


miércoles, 27 de agosto de 2025

Que me perdone (poema)

QUE ME PERDONE

(Lucas Gress)

Este poema es un viaje a la memoria, al arrepentimiento y a los silencios que pesan en la vida de quienes amamos. Entre lo dicho y lo no dicho, entre lo que se perdió y lo que nunca llegó a existir, se despliega una confesión íntima, casi un rezo, donde el tiempo, el amor y la ausencia dialogan con una voz que busca perdón.



QUE ME PERDONE


Que me perdone el tiempo

Que me perdone tu vida 

Y el silencio, que me perdone

por llenarlo de recuerdos.


Que me perdonen tus padres

y las promesas.

Que me perdonen las rosas

que nunca llegaron a tu habitación,

que me perdonen las caricias

y los besos

y las buenas noches

que ya no serán más.


Que me perdonen las palabras,

los adjetivos y los verbos que ya nunca te dije

Que me perdonen los sueños

los viajes no hechos

la vida que nunca hicimos.


Que me perdonen los recuerdos, y

los regalos escondidos en un cajón

que me perdone la música

que ya no suena igual que nunca

y los poemas 

que ahora sólo hablan de ti

que ahora sólo hablan de mí

pero que no hablan de los dos

que me perdone Dios.


Que me perdonen tus esperanzas

que me perdonen tus días junto a mí

y tus días sin mí

que me perdones tú

que me perdone yo


Que me perdone por soltarte

por dormir, por caer 

que me perdone por dejarte ir

aun cuando todavía no te habías marchado.


Que me perdonen los hijos que no tuvimos

y la muerte que no nos esperará al mismo tiempo

que me perdone la ceremonia

en la que no estaremos juntos

que me perdonen sus invitados

los votos que permanecerán en un baúl

la música que no sonará en el vals celebrado.


Que me perdones tú

que me perdone tu vida

por haberme ido sin querer

sin haber avisado

que me perdone por volver

cuando tú ya te habías marchado.

viernes, 23 de abril de 2021

Colas de cocodrilo

Colas de cocodrilo (Lucas Gress, 2021) es un relato breve que describe el asombro de un muchacho y su madre al observar frente a la playa unas colas colosales de cocodrilos. En breves párrafos el lector apreciará la fragilidad de la humanidad frente a la naturaleza.

Imagen de Adri Ocaña: "Cola de cocodrilo"

COLAS DE COCODRILO
(Lucas Gress)

La tempestad de aquella tarde había dejado un mar embravecido de olas picadas de espuma que corrían como lágrimas sobre los riscos. De pronto la lluvia había cesado y el viento daba tregua a las palmeras que se posaban nuevamente erectas. El muchacho entonces miró por la ventana y allí, en la playa, pudo ver, majestuosas, las colas de varios cocodrilos que parecían orquestar las olas. Sin esperar ni un segundo llamó a su madre para mostrárselas.

La mujer, impactada, pues debían ser colosales aquellas criaturas que asomaban sus colas por encima de la playa, se aproximó a cerrar cada pasador y cada cerradura de la casa con un temor que no había sentido en mucho tiempo. El muchacho entonces atinó a decir que no había visto bestias semejantes en toda su vida viviendo cerca de la playa.

—¿De veras es posible que haya cocodrilos en esta playa? —exclamó.

—¡Por supuesto! —le respondió su madre—. La bahía del caimán no lleva su nombre por nada.

—Nunca en mi vida había visto cocodrilos tan de cerca —suspiró el muchacho todavía asombrado, pues en todo el tiempo que llevaban viviendo allí nunca nadie había reportado algún ataque a un pescador o bañista.

—Es porque nos tenían miedo —suspiró su madre. —Les quitamos su hogar hace mucho tiempo. Aunque ahora pareciera que jamás les arrancamos esta tierra de su memoria. Ahora que no hay más gente en las playas, todos ellos están volviendo a su lugar de origen. —Después de un rato, agregó: —Anda, ve a ver si está cerrada la ventana de tu alcoba; quién sabe si, después de todo este tiempo, ellos estén dispuestos a perdonarnos o si decidirán aprovecharse de nuestra vulnerabilidad, tal y como nosotros lo hicimos cuando todavía éramos muchos.

Y mientras el muchacho hacía lo que su madre le había pedido, la mujer no dejaba de ver aquellas colas majestuosas haciendo un vaivén con las olas de la playa: —A lo mejor —pensó para sí— ¿Es así como miran el mundo las especies en vías de extinción?

Y mientras la mujer se enredaba entre reflexiones, el muchacho pensaba con horror en las incontables ocasiones en que él y su madre cruzaban la bahía en una endeble lancha de plástico hasta la playa vecina. Unas aguas infestadas de cocodrilos cuyas colas seguían danzando al ritmo de la tormenta.

Ingeniera de lo adverso

 INGENIERA DE LO ADVERSO (Poema) En este poema, Lucas Gress convierte lo íntimo en un circuito donde lo humano y lo maquínico se entrelazan ...